Frente Profesores Humanistas: No existe una implementación del Mineduc para realizar receso escolar de invierno.

Chile La Región Provincia de Valdivia

El frente de profesores del Partido Humanista está realizando una campaña dado que no existe una implementación desde el Mineduc para realizar un receso escolar de invierno, hay municipios y colegios que dentro de su plan de trabajo tienen contemplados periodos de receso, pero no se extiende a todos y todas por no existir una política pública educacional con direcciones claras.

Es por esta razón que los Profesores Humanistas hemos iniciado esta campaña con una carta abierta a la comunidad.

Carta

Es necesario que este gobierno genere soluciones inmediatas y adecuadas al momento que vivimos tanto a nivel sanitario, económico, social y principalmente emocional a través de políticas atingentes a la situación y necesidad de todos aquellos que lo requieran. Pues observamos con preocupación a un gobierno, en el que sus autoridades muestran tal desconexión con la realidad que vive un número importante de familias al interior de sus hogares, que es vital exigir que las medidas deben estar orientadas a contrarrestar los efectos de las condiciones de confinamiento y estrés que enfrentamos, producto de la emergencia sanitaria, ya que estos generan impacto sobre la salud física, los que suelen ser bastante conocidos, con secuelas a corto, mediano y largo plazo. En cambio, no siempre se han reconocido de igual manera los efectos sobre la salud mental, a pesar de haberse demostrado que, en situaciones de desastres y emergencias complejas, se produce un incremento de los signos de sufrimiento psicológico, como la aflicción y el miedo, aumentando con ello la morbilidad psiquiátrica, manifestaciones de orden psicológico y otras problemáticas sociales. Esta pandemia nos pone a todos ante un escenario incierto, en el que la salud de todos está en riesgo y día a día nos bombardean con información que da cuenta de la gravedad de la situación, exigiéndonos quedarnos en casa, obviando la situación particular de cada familia, referidas a recursos, alimentación y herramientas necesarias que favorezcan y propicien el bienestar de cada uno de sus miembros en la tranquilidad de su hogar, tranquilidad que no es tal, pues deben enfrentar un número importante de cambios en la rutina diaria y procesos de adaptación, a cambios en horarios y modalidad de trabajo, cuidado personal, utilización de nuevas herramientas de comunicación como nuevas formas y estrategias de aprendizaje, estos últimos a los cuales no siempre se tiene acceso o simplemente es imposible generar un apoyo adecuado desde los adultos debido a que no manejan los contenidos, lo que gatilla sentimientos de frustración, culpa e incompetencia en ellos. Es así como incidentes críticos como el que estamos experimentando en esta emergencia sanitaria, por múltiples razones, terminan impactando con más fuerza a aquellos con menos recursos económicos y tecnológicos, crisis que podría complejizarse aún más cuando estas familias deben enfrentarse a la tarea de reconstruir sus vidas cuando estamos en presencia de pérdidas significativas de sus seres queridos. Todo este conjunto de efectos repercute extensamente en las condiciones y proyectos de vida individuales y colectivos, alimenta el sufrimiento emocional y establece círculos viciosos de violencia, el que no solo puede ser a nivel de pareja, sino que también a nivel parento filial, debido a la incapacidad de gestionar adecuadamente las emociones que predominan en escenarios de crisis, de carácter inesperado e infrecuente para el que no estamos preparados, pues en muchos casos debemos lidiar con acontecimientos vitales estresantes como muerte de un ser querido, despido del trabajo, cambio o aislamiento de la residencia de origen por enfermedad, separaciones, enfermedades de base sin atención y control de salud apropiados, distanciamiento de nuestros seres queridos y en muchos casos la imposibilidad de contactarnos con ellos por falta de recursos o herramientas tecnológicas, transformándose en circunstancias o condiciones ambientales que amenazan, exceden o dañan las capacidades psicológicas o biológicas de las personas, ya que si bien todas las personas tienen recursos y capacidades para poder afrontar desafíos que la vida les presenta,  algunas son particularmente vulnerables en situaciones críticas y pueden necesitar ayuda adicional, por ejemplo por su edad (niños, adultos mayores), por su discapacidad mental o física o por pertenecer a grupos marginales o expuestos a la violencia .

En nuestro país el periodo de emergencia se ha prolongado por más de tres meses en nuestro país y estamos siendo testigos del colapso de los sistemas de salud, debido a la rapidez de trasmisión del virus, sin embargo, y debido a las inexistentes estrategias que permitan afrontar adecuadamente los distintos ámbitos relacionados con la protección de las personas y en especial los niños, esta crisis puede generar trastornos importantes debido a la rapidez con que ocurren los cambios y la manera en que son afectadas las personas, impidiendo se propicien procesos de adaptación adecuados al contexto, más aun si este se alarga en el tiempo, generando el colapso no solo del sistema de salud, sino que podríamos estar ad portas de un colapso en educación, generando el agotamiento de los profesionales del sistema educativo, debido a las largas horas de trabajo y preparación de contenidos, disminución evidente de sus ingresos, así como el alza en gastos de servicios producto del trabajo en modalidad on line desde sus hogares, lo que sin duda va en desmedro de la vida familiar, el autocuidado y la protección de los suyos, en favor de mantener sus fuentes de ingreso, a la vez que podemos evidenciar reacciones psicosomáticas y/o conductuales en miembros de las familias, debido a la exposición a estrés prolongado, inclusive este puede exacerbar enfermedades mentales pre-existentes, pues sin duda las familias no están preparadas para apoyar de manera adecuada los procesos educativos y de aprendizaje de sus hijos, más aun cuando ellos también están expuestos a situaciones de incertidumbre sanitaria y laboral en sus lugares de trabajo. Ante este escenario se hacen imprescindible activar y establecer grupos intersectoriales de coordinación de salud mental y apoyo psicosocial para velar por la atención básica de la salud física y mental a lo largo de la emergencia, pues todas las personas afectadas responden con síntomas de estrés agudo a incidentes críticos como el que estamos viviendo, por lo que se debe entender que las personas deben ser tratadas por reacciones normales ante acontecimientos anormales y que de no ser bien gestionados pueden transformarse en un trastorno mayor  como es el  TEPT (Trastorno por estrés post traumático).

Enjoyed this article?

Subscribe and Follow me on Twitter.