Dormir poco aumentaría en un 11% la grasa visceral del abdomen

Chile Provincia de Valdivia Salud y Medio Ambiente

De acuerdo a un último estudio, la falta de sueño está relacionada con un incremento del 9% del área de grasa abdominal total y con un incremento del 11% en la grasa visceral abdominal. Por su parte, estos aumentos tienen relación con enfermedades como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Una nueva investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology analizó las consecuencias de dormir poco en cuanto a los riesgos de obesidad y el aumento de grasa en personas. En dicho estudio, los especialistas determinaron que sujetos que dormían cerca de cuatro horas tenían una probabilidad de aumentar en un 11% la grasa visceral del abdomen y un 9% la grasa total de esta área, en comparación a personas que durmieron nueve horas.

El estudio, además, comprobó que el consumo calórico se incrementó en 300 calorías diarias y que los sujetos tendieron a consumir un 13% más de proteínas y un 17% más de grasas, aproximadamente. Por otra parte, el consumo de energía se mantuvo igual para todos los sujetos del estudio.

«El estudio sugiere que un sueño precario es causante de la acumulación de este tipo de grasa. Lo problemático es que recuperar el descanso, al menos a corto plazo, no revierte esto. Consecuencia de todo esto es posible encontrar otra causante de enfermedades cardiovasculares en la mala higiene del sueño”, explicó el Dr. Luis Espinoza, neurólogo de Clínica Somno.

Otro de los ejes del estudio fue sobre el riesgo que suponen las grasas subcutáneas como la visceral, las cuales están comprobadas que aumentan el riesgo de diabetes, colesterol alto, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Esto último viene a destacar la relación entre los trastornos del sueño y riesgos de este tipo. Según un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de Madrid, dormir menos de seis horas aumenta en un 34% la probabilidad de sufrir enfermedades como la aterosclerosis, la cual es producida por la acumulación de grasa y colesterol en el cuerpo.

“El simple hecho de tener dificultad para conciliar el sueño ya es un factor de riesgo de hipertensión y las probabilidades de desarrollar presión arterial alta pueden aumentar si la persona no tiene un patrón del sueño adecuado”, explicó el especialista.

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