Un verdadero tesoro humano vivo: Mueblista de maderas nobles, a sus 98 años es un ejemplo de vida.

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“En la viruta del avellano que estoy tallando, tallando se puede ver cafecitas las rayitas de mi canto” decía en su verso Tito Fernández, el ” Temucano”.

Quien sabe como la viruta va esculpiendo la vida es Segundo González,  centenario hombre que ha dedicado su vida a trabajar la madera,  escribiendo así la historia de nuestra comuna. En distintos lugares de la comuna,  más de un mueble de noble madera es el tesoro de un hogar o de una oficina pública, el cual obra de Don Segundo.

Segundo González es  padre de tres hijos,  de los cuales uno estuvo bastante tiempo en España, quien tras retornar a Chile se radicó en Santiago dedicándose a dictar charlas en su condición de arquitecto, cuenta orgulloso este mueblista de 98 años.

P- ¿Considerando su edad,  usted conoce a Paillaco de sus inicios , cómo ha visto la evolución de la comuna?

R- “Creo que bastante buena, sin duda ha crecido mucho, y lo mejor es que es un pueblo que tiene de todo y es muy tranquilo, tiene dos carretera, hospital, comercio y su ubicación le interesa a cualquiera que quiera hacer algo en este pueblo”.

P-¿Considerando lo que dice usted,  ve que Paillaco pueda ser una gran ciudad?

R- Claro que si,  por su entorno y cercanía con todas las comunas, creo que si llegan industria, este pueblo crecería rápidamente.

P- ¿Cuál es el secreto para mantenerse tan activo a los 98 años.?

R- Bueno, la receta es simple: mucha actividad, tranquilidad en el hogar, llevarse bien con la familia, no fumar y tomarse un solo traguito (yo bebo un vasito de vino con la comida y de vez en cuando un traguito de fuerte, jajajaja).

Los inicios de Don Segundo comenzaron a los 20 años,  trabajando en un molino. Luego esa empresa cerró y con lo aprendido emprendió su taller en Paillaco,  teniendo muy buenos clientes,  personajes reconocidos en la comuna. Este mueblista comenta que su mejor época fue entre los años 1974 y 1990, periodo en que le hizo todos los mueble al municipio local.

También le construyó y modificó los muebles de la Casa de Acogida de Reumén, muebles que fueron donados por la comunidad. 

Después de los  años 90 comienza el auge de los tableros y eso redujo automáticamente el trabajo de la mueblería, que después de haber comenzado  de manera artesanal  llegó a tener patente industrial, con cerca de 9 operarios. Pero, definitivamente la industrialización de los tableros significó la decadencia de la mueblería y hoy en día la madera nativa es muy cara y requiere de un plan de manejo muy estricto, lo cual   hace inalcanzable un mueble para el ciudadano promedio.

Don Segundo espera este 25 de septiembre con emoción, ya que ese día se celebra  un aniversario más de su matrimonio. Lleva 70 años casado con Sida Lobos, quien lo ha acompañado todos estos años.

Segundo González lleva toda una historia de vida en torno a la madera que al escuchar modifica el tono interno y desconecta de la vorágine del día,  o de la forma de vida de la sociedad actual,  tan acelerada y  profesional con mucho conocimiento,  pero poca sabiduría.

 

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