¿Pinatras o Digüeñes? Una historia con sabor a Paillaco

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Huellas de mi paso por esta tierra MARIPOSAREVOLTOSA
En este fin de semana donde muchos Paillaquinos seguramente saldrán en busca de las tan apetecidas Cyttaria espinosae nombre científico para los diguüeñes.
Aquí una interesante historia que vincula a este producto con Paillaco y que se encuentra en la Web.
Me llegó una encomienda del sur. Mi hermano me envío pinatras así se les llama en Paillaco. Pero en otras zonas son conocidas como digüeñes.
Cuando era niña con mis hermanos y primos en época de primavera salíamos a buscar pinatras. La competencia era quien lograba botar la penca mas bonita y sanita. Generalmente las mejores estaban en los hualles mas grandes y altos. Eso significaba mayor destreza con la puntería. Cada quien, provistos de sus mejores garrotes, nos preparábamos a lanzar. El que era mas alto casi siempre tenia mejor suerte, su garrote lograba llegar a la copa del árbol y de un golpe se desgranaban las pinatras más bonitas.
Mi puntería no era de las mejores, así que me las ingeniaba para trepar el árbol, llegar a las partes altas y mover las ramas con eso conseguía desprender las apetitosas pinatras. Aunque aveces en estas recolecciones la que caía al suelo era yo, quedando toda magullada y con mi vestuario en malas condiciones, cosa que a mi madre no le hacia gracia y más de un castigo me llevé por mi afición a las pinatras.
Pero después que preparábamos una rica ensalada limón, berros y pinatras. Todo el mal rato se pasaba al disfrutar de una fresca y sabrosa ensalada. Y no solo como ensaladas las puedes disfrutar si no también en guisos o sopas. De cualquier forma quedan exquisitas.
Yo las prepare de la siguiente manera:
Lavé los digüeñes, luego los pique en pequeños pedacitos, los puse a freír en aceite de oliva con ajo, cebolla, orégano y una pisca de merken y los acompañe con arroz. Así quedó el exquisito plato:

digueñes a la oliva
Digüeñes al oliva

Los digüeñes se encuentran desde la octava a la décima región de Chile, pero también los he visto en una zona rural de la región Metropolitana en un pequeño bosque de robles que se afirma en las laderas de los Altos de Chicauma, al Norponiente de Santiago. Creó que ha sido lo más al norte en que me encontrado con estos apetitosos hongos.
Los describiría como un pequeño hongo parásito, casi sin aroma que crece en arboles nativos, como el raulí, roble o el hualle. Salen sólo a principios de primavera. El mes más productivo y donde están más frescos y tiernos es septiembre y pueden encontrarse hasta las primeras semanas de octubre, pero su calidad disminuye y pueden resultar algo tóxicos, aunque se conoce poco sobre su toxicidad. Lo que se ha logrado estudiar revela que el contenido de proteínas crudas, lípidos, fibras, cenizas y carbohidratos es similar al de otros hongos comestibles.
En Chile la tala indiscriminada del bosque nativo, y que está dando paso a los monocultivos forestales de pino y eucaliptus está haciendo que este hongo disminuya notablemente. Debiera ser materia de preocupación de ambientalistas y defensores del medio ambiente.
Link original del articulo:
Digüeñes

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