Nunca más los vecinos del sector el LLolly y alrededores podrán servirse un asado al aire libre, sin tener que inhalar la pestilencia del avecindado proyecto.

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La Participación Ciudadana no es más que una «tomita» de aspirinas que ofrece el

Sistema, el que finalmente sólo valida papeles, pero los vecinos siguen soportando los

malos olores del «desarrollo»…

El pasado 18 de diciembre de 2015, la Empresa Residuos Industriales del Sur Ltda. y su

Representante Legal el Sr. Clemente Heinrich Commentz, informó a la comunidad que

había presentado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, la Declaración de

Impacto Ambiental del proyecto “Regularización de Mejoras al Proyecto Planta de

Reconversión de Materiales Residuales”, ubicado en el sector El Llolly, comuna de

Paillaco. El objetivo de la modificación sería formalizar la incorporación de procesos

complementarios al tratamiento anaeróbico de materiales residuales, optimizando los

productos finales. Para conocimiento de la comunidad, la Declaración de Impacto

Ambiental se encuentra disponible para consulta pública en la página web www.sea.gob.cl

y en la oficina del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de los Ríos, ubicada en

calle Carlos Anwandter N°834, Valdivia.

En específico es posible rastrear toda la documentación el el siguiente link:

http://seia.sea.gob.cl/expediente/expedientesEvaluacion.php?modo=ficha&id_expediente=

2131015390

En calidad de Consultor Ambiental con ya casi dos décadas de experiencia en este tipo

de tramitaciones y en calidad de un hijo oriundo de la comuna de Paillaco, en la cual se

emplaza el proyecto, he decidido dar una mirada a las características del proyecto a

objeto de poder opinar fundamente sobre la factibilidad ambiental de éste.

En ese contexto, tras una vista al Informe Consolidado, se observa la constante de

petición de aclaraciones y ampliaciones por parte de algunos Órganos del Estado y luego

vendrá la retórica, los planos y especificaciones, así como los abundamientos de

información donde el titular mostrará las bondades del proyecto y lo inocuo e inofensivo

que, según su visión e interés económico particular, resulta para con el entorno para con

la salud de la población.

Esta situación de presentar una Declaración de impacto Ambiental, recibir un Informe

consolidado con solicitud de aclaraciones y ampliaciones, que son respondidas con una

Adenda, proceso al que dado el último Reglamento del SEIA incorpora la posibilidad de

una participación ciudadana, sin duda pretende legitimar los actuales procedimientos e

instrumentos del estado en materia ambiental, pero no dan solución al problema de fondo

que es como las personas de mayor vulnerabilidad y menor capacidad de respuesta y

presión política y social, siempre son las destinatarias de los lugares de disposición final

de residuos. El papel soporta todo y los ciudadanos e incluso los organismos

fiscalizadores, finalmente no tienen la posibilidad real de verificar que lo que se escribió y

se comprometió ante el SEIA, se cumpla.

Resumo acá algunos Aspectos Técnicos:

Olores: La empresa pretende evitar la proliferación de olores colocando filtros a sus

chimeneas de evacuación de emisiones, pero estos filtros podrán contribuir a mitigar sólo

los olores derivados de emanaciones confinadas y evacuadas al medio a través de

chimeneas, pero no logran confinar todos los procesos de manejo interno de residuos en

el sitio de emplazamiento del proyecto. Para evitar los olores la única forma es lograr

confinar o encapsular todo el proyecto y sus procesos de transporte de residuos, lo que

obviamente es utópico e imposible. A mi juicio la única manera de evitar más olores es

evitar el manejo de un mayor volumen residuos que los generen; lo único cierto es que

con la actual cantidad de residuos y, sin importar lo avanzado de sus tecnologías, en

condiciones de tiempos soleados y vientos favorables, los olores llegan mucho más allá

de 300 o 1000 metros, alcanzando quilómetros a la redonda y ciertamente al aumentar la

cantidad de residuos aumentará la evacuación de olores. Seguramente la empresa titular

planteará que no son olores tóxicos, pero la verdad es que su toxicidad no es evaluable

en un proceso de tramitación de un proyecto, sino que para ello se requiere un estudio de

años en la salud de las personas del sector. El ejemplo del acopio de residuos de plomo

en el norte, es un buen ejemplo cuyos efectos aparecieron décadas después. Finalmente,

aun abstrayéndome de la inevitable toxicidad de los olores evacuales, de todos modos se

tratará de olores molestos, es decir, nunca más los vecinos del sector podrán servirse un

asado al aire libre, sin tener que inhalar la pestilencia evacuada por el proyecto.

Contaminación Acuíferos: Con relación a las aguas subterráneas es imprescindible que

el titular monitoree trimestralmente todos los parámetros aplicables según la normativa

respectiva (Decreto 46 del MINSEGPRES), aguas arriba, en el propio punto de

potenciales descargas y aguas abajo. Claramente, por tratarse de un lugar

topográficamente plano los monitoreos aguas abajo deben realizarse en más de un punto.

Por otra parte, lo que es igualmente imprescindible es que el titular realice un completo

Estudio de Vulnerabilidad de Acuífero, donde se verifique que puede efectivamente

efectuar descargas cumpliendo con los valores de la tabla respectiva de la norma antes

citada y según la vulnerabilidad alta, media o baja que arroje estudio. Las aguas

subterráneas son un vector de salud o toxicidad que puede llegar a alcanzar kilómetros,

por lo tanto salvaguardar la pureza de estas aguas, es fundamental para garantizar la

salud de las personas, principalmente las usuarias de pozos profundos.

Sinceramente espero que este proyecto de aumento de capacidad del actual depósito de

residuos existente en el Sector del Llolly sea rechazado por la comunidad paillaquina en

su conjunto y la empresa busque otro lugar donde lucrar y/o no lo haga más en desmedro

de una comunidad campesina.

VICTOR BELMAR, consultor ambiental

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