Madre paillaquina busca ayuda para salvar a su hijo de grave enfermedad, intenta ubicar a Farkas o Luksic

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Noticia extraída del diario electrónico wwww.lapaila.cl

“Alexander tiene 18 años, en junio del año pasado fue diagnosticado con un cáncer gástrico, estaba cursando cuarto medio…” son las palabras con que Angélica inicia el relato de la historia que añora pronto termine con un final feliz, pero para eso necesita mucho, mucho dinero, tanto que ni en toda su vida podría reunir.

Alexander Nicolas, estudió en el instituto salesiano de Valdivia, siempre se destacó por su espíritu deportivo, ama el básquetbol, fue jugador por el equipo de la escuela alemana de Paillaco, también jugó por Futrono, Osorno, San Antonio, por los equipos valdivianos CDV y Las Animas, por el equipo de su colegio, también fue pre seleccionado nacional y reconocido en su entonces por la municipalidad de Paillaco. Es muy activo, sociable y querido por todo su entorno.

Angélica relata respecto a la enfermedad de su hijo, “nunca pasó por nuestra cabeza que esta parte de la vida de nuestro hijo sería así, su futuro es brillante y Alexander tiene la fuerza para dar la pelea, aferrados a la fe decidimos dar la pelea, se realizó seis sesiones de quimioterapia acá en el hospital regional de Valdivia, de quienes estamos muy agradecidos por la atención recibida, después fue enviado a Santiago en noviembre para que se realice un examen más específico para saber como iba todo, lamentablemente la enfermedad había aumentado un poco más”.

Angélica debió abandonar su trabajo y dedicarse por completo en acompañar a su hijo “como madre decidí buscar en Santiago al mejor especialista en su tema y hacer todo lo posible para que reciba el mejor tratamiento que exista para él”, por su parte el esposo no pudo continuar con un trabajo permanente pues debe estar al cuidado de la pequeña hermana de Alexander.

En Santiago en encontraron a Marcelo Garrido, un doctor que pertenece a la red de la Universidad Católica, “es un excelente profesional y persona , en ningún momento cuestionó nuestra posición económica y decidió tratarlo, estuvo hospitalizado del 22 al 26 de noviembre del año pasado en la clínica San Carlos de Apoquindo en donde entró dos veces a pabellón, porque estaba con un problema renal y le instalaron un cateter central para comenzar su nuevo tratamiento con una nueva droga pero aparte de eso con un anticuerpo llamado RAMUCIRUMAB (CYRAMZA), esto último lamentablemente no se encuentra en los hospitales públicos del país y tiene un costo muy elevado”.

Este nuevo tratamiento es de doce sesiones de quimioterapia de las cuales ya se ha realizado cinco, se realizan semana por medio, por lo tanto debemos estar viajando continuamente a Santiago. Cada quimioterapia cuesta siete millones de pesos, situación que mantiene a la familia desesperada porque dada la situación económica.

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