En exclusiva: René Reutter nos cuenta, detalles inéditos, de cómo fue su histórico viaje a Santiago para presenciar en vivo y en directo, el Mundial de 1962.

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El  30 de mayo  se cumplen 52 años desde  que dos  jóvenes paillaquinos  fueron parte de las  70 mil personas que llenaron el Estadio Nacional presenciando el inicio del Mundial de Chile del año 1962, la cita mundialera más importante de la historia nacional.

Corría 1962 y  René Reutter junto a su hermano Roberto  no lo pensaron dos veces al saber que tendríamos un mundial en nuestro país. Y como buen “paillaquino patiperro” de la época,  empacaron un par de cosas y tomaron rumbo a la capital,  saliendo de la estación de ferrocarriles un día 28 de mayo de 1962, exactamente a las 15:10 horas.

“Teníamos todo preparado, yo pedí permiso en mi trabajo, el cual no se me negó para poder viajar. Lla idea de nosotros era presenciar un par de partidos en una subsede del  mundial que se realizaría en Rancagua, pero teniendo la oportunidad de ver el mundial completo, cambiamos de planes y partimos a Santiago, nos dijimos con mi hermano, tal vez sea la única oportunidad que tengamos de estar en un mundial, y hasta los días de hoy es así”, recordó  emocionado René Reutter.

Pero, la travesía no sería fácil para este par de fanáticos.  “Llegamos a Santiago el 28 de mayo, después de casi 13 horas en tren con nuestro boleto de clase turista que nos costó 18.96 Escudos. Vimos  una ciudad tremenda, mucha gente por todos lados, vehículos por doquier, y nosotros con la única idea de comprar nuestros  abonos para presenciar los 10 partidos desde tribuna Andes numerada”, agregó don René.

Por fin llegó el día 30 de mayo, las 24 horas más esperadas por Chile.  Había un buen clima, “eran las 15:30 horas, llegamos al estadio y sin ningún problema  pudimos ingresar,  todos hablaban y éramos  técnicos en esos momentos”, explicó el aventurero.

Pero, este instante glorioso no había estado exento de sufrimientos y de garra chilena.  Tras haberle otorgado la realización de la Copa Mundial de Fútbol a dos países europeos consecutivamente – Suiza en 1954 y Suecia en 1958 – el torneo de 1962 correspondía ser organizado por un país sudamericano. El 10 de junio de 1956, en el Congreso de la FIFA en Lisboa (Portugal), para definir la sede de la Copa Mundial de 1962, Argentina y Chile presentaron sus candidaturas. En la ocasión el representante de la candidatura Argentina terminó su discurso con la frase «Podemos hacer el mundial mañana mismo. Lo tenemos todo». Al día siguiente, el representante chileno Carlos Dittborn realizó una brillante presentación cerrándola con una frase que paso a la historia, «Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo». Inmediatamente se realizó la votación: Chile fue electo con 32 votos a favor, mientras que Argentina recibió 10 votos y 14 países votaron en blanco.

“Honorino Landa en el balón, comenzó el mundial señores”

“ Recuerdo a  Carlos Dittbor,  a Juan Pinto Duran, a Ernesto Alvear y otros tantos dirigentes del futbol Chileno que hicieron posible la llegada del mundial en ese año a nuestro país. El presidente de la época era Don Jorge Alessandri Rodríguez, quien daba por inaugurado el séptimo certamen de futbol mundial en chile, resaltando en su discurso el esfuerzo por parte de los 8 millones de habitantes del país para recibir las distintas delegaciones del mundo, que fueron 15. Se  interpretaron los himnos de los países que inauguraban el certamen, Chile versus Suiza, y comenzaba la trasmisión de Julio Martínez por radio Agricultura quedando para la historia la frases: “ Honorino Landa frente al balón, comenzó el mundial señores”.

Aún viven en la retina de  René Reutter los nombres de los jugadores de Chile, Misael Escutti, Luis Eyzaguirre, Raul Sanchez, Sergio Navarro (capitán), Carlos Contreras, Eladio Rojas, Jaime Ramírez, Jorge Toro, Honorino Landa, Alberto  Fouillioux, Leonel Sánchez y su DT Fernando Riera. En el debut, en un muy buen partido brindo Chile,  Chile venció a Suiza 3ª 1.

Un par de días después, el 2 de junio se materializó la recordada «Batalla de Santiago», un duelo que  Chile ganó 2 a 0 a Italia, con goles de Jaime Ramírez y Jorge Toro.  Histórico fue también  el puño izquierdo de Leonel Sánchez. El delantero le  propinó un golpe al italiano. Sin embargo, la jugada se recuerda  David se fue expulsado, Sánchez no recibió sanción alguna.

“ Era mucha la fiebre futbolera en aquellos años, nació el clásico “rock del mundial” interpretado por Los Ramblers, la televisión, que recién estaba naciendo, era interrumpida a cada momento por noticias de futbol,  los amigos y familias se juntaban a ver las trasmisiones en blanco y negro apoyando todos a Chile”, recuerda René Reutter.

U no de los momentos más recordados llegó en la ronda de los ocho mejores. Al frente estaba la temible Unión Soviética, campeona de la Eurocopa 1960 y con el ya míticó Lev Yashin en la portería. Era el 10 de junio de 1962.  En aquel duelo surgió la recordada frase «justicia divina» del periodista Julio Martínez, pues en el primer tanto nacional, Leonel Sánchez clavó un tiro libre en el ángulo, pese a que la falta previa había sido dentro del área. Era el minuto 11.

Igor Chislenko igualó a los 26′. Tres minutos más tarde el encargado de sorprender al brillante meta soviético fue Eladio Rojas, quien con remate de distancia, marcó el 2-1 definitivo con que Chile se metió entre los cuatro mejores.

  En semifinales, Chile perdió 4 a 2 frente a Brasil.

Finalmente, el 16 de junio de 1962, la escuadra nacional concretó el mayor logro futbolístico de su historia. En la definición con Yugoslavia por el tercer lugar, «la Roja» venció 1-0 gracias al tanto en los descuentos del volante Eladio Rojas y subió al podio del torneo más recordado para el fútbol chileno.

De la mano de la historia

“ Fueron intensos los  días que estuvimos en Santiago, se obtuvo un tercer lugar, después de Brasil y Checoslovaquia, fue todo una locura.   El mundial finalizó el 17 de junio del año 62, y ese mismo día tomamos el tren para volver a nuestro querido Paillaco, viaje que duro 14 horas, y así termino mi relato de esta hermosa locura que viví en compañía de mi hermano” .

Cada 30 de mayo, Rene Reutter,  recuerda esa hazaña escuchando los discos de la época, volviendo a leer los diarios que conserva, sentándose en su cojín que le toco en el Estadio nacional y pasando por su mente todos estos lindos recuerdos de juventud.

“Lo seguiré haciendo hasta que las fuerzas me acompañen”,  concluye este tremendo hombre, orgullo de su pueblo e Hijo Ilustre de Paillaco.

 

Texto y fotos:  Alejandro Cano Oporto.

Datos adicionales extraídos de http://www.cooperativa.cl/noticias/deportes/futbol/seleccion-chilena/grandes-hitos-del-mundial-de-chile-1962-la-batalla-de-santiago/2012-05-28/103604.html

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